ANIMATE A LA HARINA DE MAÍZ, FÉCULA Y POLENTA

ANIMATE A LA HARINA DE MAÍZ, FÉCULA Y POLENTA

El maíz, también conocido como elote o choclo es muy energético y nutritivo debido a los hidratos de carbono y a las proteínas que proporciona e influye positivamente sobre nuestro estado de ánimo, concentración, memoria y sueño gracias a sus excelentes aportes de vitamina B1 (es uno de los alimentos más ricos), B3 y ácido fólico.
Al contener mucha agua resulta ligero (86 calorías por 100 g frente a las 365 del maíz seco). Aporta el 16% de carbohidratos frente al 67% de los granos secos y es fácil de digerir.
El maíz cocido conserva la vitamina C: una ración de 100 g puede llegar a procurar más del 10% de la que se precisa al día. Tiene un 3% de proteínas, frente al 9% del grano seco y es el único cereal que aporta provitamina A. También proporciona la antioxidante vitamina E.
Sin embargo, uno de los problemas que plantea el maíz es que sus proteínas son deficitarias en varios aminoácidos, como triptófano y la lisina, por lo que para aprovecharlas mejor conviene combinar el cereal con alimentos como las legumbres.
En cuanto a los minerales, el maíz proporciona abundante fósforo, magnesio y cinc, así como algo de hierro y manganeso.

EL MAÍZ Y LA SALUD

Es un gran aliado del cerebro.
Una ración de 100 gramos de maíz ya cocido procura el 24% de las necesidades diarias de vitamina B1, el 9% de las de B3 y casi el 20% de las de ácido fólico, constituyendo un aliado de diversas funciones cerebrales.

En las dietas antiinflamatorias sin gluten
La harina de maíz resulta una fuente primordial para las personas con problemas digestivos y para los intolerantes y sensibles al gluten. Con esta harina se pueden elaborar pastas, panes, galletas y otras pareparaciones.

Previene los trastornos cardiovasculares
Aporta ácido fólico, que participa en la formación de glóbulos rojos; en la prevención de enfermedades cardiovasculares y en la reducción del riesgo de defectos del tubo neural del feto.

EL MAÍZ EN LA COCINA

Además de fresco, en los meses de temporada, el maíz se puede adquirir congelado o envasado, en forma de copos, en sémola o polenta, o en forma de harina, para la preparación de bizcochos y productos de repostería.

La mejor forma de cocinar el maíz dulce, si está tierno, es al vapor. De esta manera resulta aún más refrescante y conserva mejor su color y textura.
Si se hierven los granos, es preferible no cocerlos demasiado y salarlos al final para evitar que la piel se endurezca.

Con las hojas se pueden preparar tamales, unos paquetitos rellenos y de sabor picante.
La polenta combina bien con el queso, y puede servir de base para una pizza sin trigo. Se cuece en un cazo alto en abundante agua con sal removiendo hasta que espesa, se extiende en bandejas untadas en aceite y se deja enfriar. Se suele preparar frita, acompañada con salsa de tomate como guarnición o como plato principal.

EL MAÍZ MORADO

El maíz amarillo no es el único. También existe el maíz morado, color debido a su riqueza en antocianinas antioxidantes.
En la rica y cada vez más reconocida gastronomía peruana, continúa usándose en el día a día para elaborar maravilllosos sorbetes, postres y refrescos como la chicha morada.

Te dejo un listado de recetas con maíz