Los frascos de vidrio son mis aliados favoritos en la cocina. No solo son ideales para conservar vegetales, frutas y carnes, sino que son reutilizables, no contaminan y nos ayudan a reducir la basura que generamos.
Hacer conservas en casa no es complicado, pero si no tomamos los recaudos adecuados, puede ser riesgoso para la salud. Para que tus preparaciones sean seguras y duren meses en perfecto estado, te comparto mis pasos esenciales:
1. Esterilización profunda
La limpieza es el primer mandamiento. Herví los frascos y las tapas en abundante agua durante al menos 10 minutos, asegurándote de que queden totalmente cubiertos. Mi consejo: Retiralos con pinzas limpias y dejalos escurrir boca abajo sobre un paño impecable. No los seques con repasador para evitar cualquier contaminación cruzada.
Refuerzo: Una vez secos, podés rociar las tapas con alcohol al 70% y dejarlas secar al aire antes de usar.
2. El dato clave: Controlar la acidez (pH)
Este es el punto más importante para tu seguridad. El riesgo principal es la toxina botulínica, que solo crece en ambientes de baja acidez. Si tu receta es ácida (frutas, vinagres, escabeches con mucho vinagre), el hervor común es suficiente. Si vas a conservar carnes, legumbres o vegetales en agua, la acidez es baja y el baño maría tradicional no alcanza para eliminar los riesgos. En estos casos, el uso de autoclave es obligatorio.
3. Envasado en caliente
Tanto los frascos como la preparación deben estar calientes al momento de envasar. Llená los frascos hasta el inicio del cuello (dejando un pequeño espacio de aire) y cerrá con la tapa metálica sin ajustar en exceso.
4. Tratamiento térmico (Pasteurización)
Colocá los frascos en una olla con agua tibia (para evitar que el vidrio estalle) y llevá a hervor suave. Mermeladas, jaleas, chutneys y pickles: hervir al menos 20 minutos. Conservas de baja acidez: como te mencioné, aquí necesitás un autoclave. Este equipo permite superar los $116°C$, temperatura necesaria para inactivar esporas peligrosas en alimentos no ácidos.
5. Vacío y guardado
Retirá los frascos con cuidado y dejalos enfriar a temperatura ambiente. Vas a escuchar el famoso “pop” del vacío. Verificá siempre que las tapas hayan quedado hundidas hacia adentro. Almacenamiento: guardalos en un lugar fresco, seco y oscuro. No olvides etiquetar con la fecha. Una vez que abras un frasco, mantenelo siempre en la heladera y consumilo en pocos días.
👉 Consejo final: empezá con preparaciones seguras y fáciles (mermeladas, jaleas, pickles, chutneys). Para conservas más complejas, considerá siempre el uso de autoclave
Algunas recetas de mis conservas
Mermelada de Manzanas y Arándanos
Chutney con manzanas y semillas de mostaza


