Hay muchas personas que sufren alergias, sobre todo en primavera. De un día para otro, se irritan los ojos, estornudas y se congestiona la nariz. Pero, lo que muchas veces no se menciona, es que además de tratamiento médico,
lo que comemos también puede influir en cómo nuestro cuerpo responde a las alergias.
La cocina puede convertirse en una herramienta y aliada nuestra para suavizar los síntomas o hasta incluso prevenirlos.
Las alergias estacionales (como la primaveral) se producen cuando nuestro sistema inmunológico
reacciona de forma exagerada
ante sustancias normalmente inofensivas,
como el polen de los árboles, pasto o flores. En Argentina, los causantes más comunes de alergias son el plátano, el fresno, el ciprés y algunas gramíneas. Estas plantas liberan polen al aire, y cuando lo inhalamos, nuestro cuerpo lo confunde con una amenaza y libera
histamina,
una molécula que es parte de nuestra respuesta inmune, y por ende, causa inflamación, picazón y mucosidad o obstrucción en la nariz.
Aunque no podemos evitar el polen por completo, sí podemos reducir la intensidad de la respuesta inflamatoria a través de lo que comemos.
Una dieta rica en antioxidantes, grasas saludables y compuestos antiinflamatorios naturales puede ayudar a controlar la respuesta inmunológica y disminuir la liberación de histamina.
Entre los alimentos que mas nos van a ayudar, podemos destacar las
frutas y verduras ricas en
vitamina C
, como los cítricos, el kiwi, los pimientos y el brócoli.
La vitamina C ayuda a reducir los niveles de histamina y a fortalecer el sistema inmune
. Acostumbrarse a terminar los platos con un poco de jugo de limon, su ralladura o perejil fresco, es agregar a ultimo momento una dosis de vitamina C en su mejor estado. También son muy útiles los alimentos con
quercetina
, un flavonoide presente en las manzanas, la cebolla morada, las uvas rojas y el té verde, que tiene un efecto antihistamínico natural comprobado.
Otra familia de nutrientes clave son los
ácidos grasos omega-3
, que se encuentran en semillas de chía, lino, nueces y pescados grasos como el salmón, caballa, atun, (pesacdos con colas en V). Estos lípidos tienen un
potente efecto antiinflamatorio
y se ha demostrado que ayudan a disminuir la producción de citoquinas involucradas en las reacciones alérgicas. .
A su vez, y como parte de cualquier dieta completa, conviene incorporar
alimentos fermentados
, como el chucrut, el kefir o el yogur natural, porque aportan probióticos que fortalecen la microbiota intestinal. Un intestino equilibrado mejora la regulación del sistema inmune, lo que consecuentemente, reduce los sintomas de alergia .
Por otro lado,
hay ciertos alimentos que conviene evitar durante los períodos de mayor reacción alérgica.
Algunos quesos añejos, embutidos, vino tinto y alimentos enlatados ya que pueden contener
histamina o tiramina
, sustancias qu
e agravan los síntomas en personas sensibles.
Lo mismo ocurre con el alcohol, que interfiere con la descomposición natural de la histamina y puede intensificar la congestión o el picor.
En la cocina del día a día, una forma práctica de incorporar alimentos antiinflamatorios y “antialérgicos” es preparar jugos verdes (ej: con espinaca, manzana verde y jengibre) ensaladas con hojas amargas (rúcula, kale) y cítricos, o preparaciones con cúrcuma, ajo y cebolla. cambios chicos, pero, mantenidos en el tiempo, pueden marcar mucho la diferencia cuando llega la primavera o cuando tenemos un ataque de alergia en algún momento del año.
Fuentes consultadas:
- PubMed ID: 26186292 (Quercetin and histamine modulation)
- PubMed ID: 29547680 (Omega-3 fatty acids and inflammation in allergy)
- PubMed ID: 33997059 (Probiotics and immune regulation in allergic diseases)
Recetas que podés usar como ejemplo:


