Lo singular de la manzana
Desde chicos escuchamos alguna versión de esta frase: An apple a day, keeps the doctor away, o “Una manzana al día, mantiene al médico en la lejanía”. Pero qué tan real es este refrán? verdaderamente hay algo valioso detrás de una simple manzana?
A simple vista, y sin analizarla mucho, la manzana es uno de los alimentos (más comunes) con más fibra, tanto soluble como insoluble, clave para nuestra salud intestinal, y regulación del azúcar en sangre. La fibra soluble (pectina), principalmente, es la que trae la mayor cantidad de beneficios, mejorando nuestro colesterol, reduciendo el riesgo cardiaco, y alimentando a la microbiota. Pero, más allá de la fibra, ¿por qué se le atribuye tanto valor a la manzana?
La manzana roja, en comparación con la verde, tiene una mayor cantidad de antioxidantes, (antocianinas) pero un poco más de azúcar (5 gramos más). Al tener una buena cantidad de fibra, ayudan con la regulación del apetito, y son perfectas para una dieta de pérdida de peso, ya que tienen pocas calorías.
Aunque acá en Argentina solemos clasificarlas como “roja” o “verde” hay muchas variedades de manzanas donde el sabor varía muchísimo. Las variedades más comunes son la Red Delicious, pink lady, Gala, Fuji, todas manzanas rojas, que tienden a ser más dulces, como la red delicious, o más balanceadas entre ácido y dulce como la pink lady. La verde, (Granny Smith) es ácida, con menos azúcar y más crujiente, muy usada en repostería, ya que su sutil acidez contrasta bien con las preparaciones dulces. A su vez, su piel es más dura, y mantiene mejor la forma cuando se cocina. La manzana amarilla (Golden delicious) es dulce y más aromática, y funciona muy bien en compotas, ya que se deshace más fácilmente. También en strudels, o apple pies, que cada variedad tiene un perfil distinto de sabor, textura y contenido nutricional.
Sin embargo, todas las variedades contienen estos compuestos, al igual que sustancias fitoquímicas, entre las que destaca la quercetina, que ayuda con problemas cardiovasculares e inflamatorios. Ayuda a conservar y cuidar nuestras células a nivel cerebral, luchando contra los radicales libres y evitando enfermedades neurodegenerativas. Su alto contenido en fibra (pectina) es fundamental para el buen tránsito y salud intestinal, al igual que para la regulacion del azúcar en sangre.La pectina, a su vez, esta relacionada con la salud cardiovascular, ya que puede reducir los niveles de colesterol y el LDL, al igual que la presión. Es necesario aclarar que debemos consumir la cáscara ya que ahí es donde su mayor cantidad de
El clima no es algo que la limite, ya que está presente todo el año. Sin embargo, es usada mucho más en otoño y meses más fríos, en recetas calientes, donde en mi opinión, resalta más. Cuando la cocinamos, es capaz de endulzar preparaciones, sin la necesidad de agregar tanto azúcar. Combina a la perfección con todas las preparaciones que tengan avena, y las especias que mejor la acompañan son la canela, la nuez moscada, el jengibre y el clavo de olor. A su vez, cualquier tipo de nuez la complementará muy bien. En mi casa, se ha ganado su lugar en preparaciones saladas, ya que podemos combinarla con lácteos (quesos cremosos, blandos y semi blando) y hierbas aromaticas como el, romero, la salvia y la menta, y para darle un toque agridulce a carnes blancas (pollo con manzanas). Me encanta incluirla en mis desayunos y especialmente en recetas con algún cereal como la avena. Estos pancakes son perfectos para las mañanas que tenemos un poco más de tiempo o esta Avena nocturna, y cuando tengo que hacer algun postre rapido, mi version simplificada y saludable de “apple crumble”. tarta de manzanas y avena