La espelta es un grano antiguo de gluten frágil que no tolera el amasado mecánico; exige hidratación y tiempo. Esta pieza utiliza una técnica de maduración en frío de 18 horas para transformar el suero y el cereal en una miga de alta digestibilidad y aromas complejos.
Ingredientes
- Harina de espelta integral, 500 g.
- Suero de yogur (tibio), 200 ml a 250 ml.
- Leche, 50 g.
- Aceite de oliva virgen extra, 40 ml.
- Manteca, 40 g.
- Miel, 100 g.
- Levadura seca, 5 g (o 15 g de fresca).
- Huevo de campo, 1 unidad.
- Ralladura de naranja y limón, 2 cda
- Vermouth, 1 chorrito.
Preparación
Paso 1:
Mezclar leche tibia, levadura, azúcar y 100 g de harina. Dejar espumar 15 minutos.
Paso 2:
Sumar suero, el AOVE, la manteca fundida, el huevo, el vermouth y las ralladuras. Incorporar el resto de la harina. Mezclar con espátula solo hasta que no haya rastro seco. No amasar para no quebrar el gluten de la espelta.
Paso 3:
Tapar y refrigerar mínimo 12 horas. El frío permite que la masa tome cuerpo sin agregar harina extra.
Paso 4:
Con las manos aceitadas o mojadas, retirar la masa fría, formar la rosca y dejar que duplique su tamaño en placa aceitada.
Paso 5:
Coronar con la Crema pastelera de coco, almendras o la clásica y hornear a 180°C.
Paso 6:
Al terminar su cocción, decorar con cascaritas de naranja confitadas , de limon o coco rallado
Paso 7:
Al día siguiente de hecha, esta mas rica, los sabores se unifican


