El tiramisú clásico es riquísimo, pero muchas veces termina siendo un postre pesado, demasiado alto en azúcar y que nos cae como una bomba, especialmente si en la semana venimos acostumbrados a comer de forma más consciente. Darse un gusto el fin de semana no tiene por qué significar sobrecargar el cuerpo. Esta receta propone una versión ultra liviana y apenas dulce, donde el azúcar se reduce al mínimo indispensable. El secreto está en la inteligencia de los ingredientes: usamos un buen queso mascarpone (que ya aporta sus propias notas dulces naturales) y huevos enteros pastoriles, cuyas claras tienen tanta fuerza que logran una espuma perfecta y sostenida casi sin ayuda del azúcar. El resultado es un postre más liviano, sano dentro de lo equilibrado, hecho 100% desde cero y con cero desperdicio
Ingredientes
Para las vainillas
- Huevos enteros, 3 unidades
- Azúcar, 40 g
- Harina 0000, 60 g
- Almidón de maíz, 20 g
- Esencia de vainilla, 1 cdta
Para la crema de queso mascarpone
- Queso mascarpone, 1 kg
- Huevos enteros, 6 unidades
- Azúcar, 90 g
- Café fuerte frío para el armado, 2 tazas
- Cacao amargo en polvo para espolvorear, 2 cdas
Preparación
Paso 1
Para las vainillas caseras, colocar los 3 huevos enteros junto con los 40 g de azúcar y el chorrito de esencia de vainilla en un bol. Batir con batidora eléctrica a velocidad máxima entre 5 y 7 minutos hasta alcanzar el punto letra, logrando una espuma muy pálida, inflada y sostenida.
Paso 2
Tamizar la harina junto con el almidón de maíz directamente sobre el batido de huevos. Integrar los secos con una espátula mediante movimientos suaves y envolventes desde el fondo hacia arriba para proteger el aire de la mezcla.
Paso 3
Pasar la preparación a una manga con pico liso y trazar las vainillas sobre una placa cubierta con papel manteca o plancha de silicona.
Paso 4
Cocinar en horno precalentado a 160°C durante 12 a 15 minutos hasta que se noten apenas doradas. Al finalizar la cocción, apagar el horno y dejar la puerta apenas entreabierta con una cuchara de madera, manteniendo las vainillas adentro hasta que el horno se enfríe por completo para lograr un secado óptimo y crujiente.
Paso 5
Para la crema de mascarpone, colocar los 6 huevos enteros y los 90 g de azúcar en un bowl apto para el calor. Llevarlo a baño María sobre una olla con agua en ebullición suave, garantizando que el agua no toque la base del bowl.
Paso 6
Batir de inmediato con batidora eléctrica a velocidad máxima dentro del baño María. La mezcla ganará calor y multiplicará su volumen velozmente. Continuar el batido hasta que la preparación quede muy espumosa, pálida, caliente al tacto y no se perciba textura de granos de azúcar.
Paso 7
Retirar el bowl del baño María y seguir batiendo un par de minutos a temperatura ambiente para que la espuma entibie de manera homogénea y se haga bien espumosa, similar a un merengue-
Paso 8
En un recipiente amplio, ablandar ligeramente el queso mascarpone con una espátula. Incorporar la espuma de huevos en tres tandas utilizando movimientos envolventes; la primera tanda se puede integrar de forma más decidida para aligerar el queso, mientras que las dos restantes se deben añadir con máxima delicadeza.
Paso 9
Para el armado del tiramisú, pasar las vainillas caseras de forma muy rápida por el café frío para evitar que se saturen en exceso. Disponer una base de vainillas en una fuente, cubrir con una capa generosa de la crema de mascarpone y repetir el proceso. Finalizar espolvoreando cacao amargo por toda la superficie y refrigerar por un mínimo de 6 horas antes de cortar


